Información general

El cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es uno de los cánceres más comunes en el mundo tanto en hombres como en mujeres, con más de 2 millones de nuevos casos al año. En 2021 se estima que más de 29.000 personas recibirán un diagnóstico de esta enfermedad en nuestro país. En los últimos años la incidencia ha crecido debido al aumento del número de casos en mujeres. Sin embargo, debido a su alta mortalidad (22.153 casos en 2019) su prevalencia a los 5 años es relativamente baja. A nivel mundial el cáncer de pulmón supone un 18,40 % del total de muertes por cáncer. Se trata, por tanto, de un problema de salud de primera magnitud (epidemia) que no conviene soslayar y sobre el que hay mucho que investigar y trabajar.

Tabla

Globocan 2020 – Casos de fallecimientos por tipo de cáncer en relación con los diagnósticos.

Uno de los problemas más graves en el cáncer de pulmón es que presenta síntomas fundamentalmente en fases avanzadas, de ahí que el diagnóstico sea tardío en una proporción elevada de pacientes (solo el 25 % se detecta en estadios iniciales).

Las tasas de supervivencia en cáncer de pulmón son bajas comparadas con otros tipos de cáncer de gran incidencia, con una supervivencia a los 5 años del 13 %. Pese a todo ello, el cáncer de pulmón no es una prioridad en la agenda política.

Tabla

Globocan 2020 – Casos de prevalencia a 5 años por tipo de cáncer en relación con los diagnósticos.

¿Qué es el cáncer?

Las células de nuestro cuerpo están preparadas para realizar ciertas funciones vitales. Pueden reproducirse mediante la división de una misma célula dando lugar a otras dos. Este proceso puede seguir repitiéndose hasta que alguna mutación o alteración del ADN en alguna de las divisiones evita que la célula cumpla su función. En ese momento, dicha célula activa su mecanismo de muerte programada –conocido como apoptosis– para no afectar al resto de funciones vitales.

En ocasiones, estas células con alteraciones no activan su muerte programada y siguen multiplicándose sin límites. Forman aglomeraciones de células que van acumulando alteraciones genéticas nocivas para el correcto funcionamiento del tejido o fluido en cuestión. No todos los tumores crecen de forma rápida ni afectan a los tejidos circundantes. A estos tumores se les considera “benignos”. El resto de casos de acumulación de células con mutaciones nocivas, tanto en tejidos como fluidos, con posibilidad de afectar a otros órganos o que ya lo hayan hecho, se los considera como “malignos”.

Los pulmones

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Los pulmones son los órganos que nos permiten oxigenar las células sanguíneas, las cuales transportan el oxígeno al resto de células del cuerpo mediante el riego sanguíneo. A su vez, permiten expulsar los residuos de dióxido de carbono del cuerpo también transportado a través del riego sanguíneo.

Estos órganos son dos bolsas de aire conectadas a la tráquea mediante los bronquios, las vías respiratorias por los que circula el aire. Los bronquios se ramifican dentro de los pulmones en bronquiolos más pequeños y terminan en los alveolos, sacos de aire en los que se produce el intercambio de gases con el riego sanguíneo.

Los pulmones están revestidos por un tejido llamado pleura que los protege y permite que se deslicen contra la pared del tórax al contraerse y expandirse.

En el caso del cáncer de pulmón suelen ser estas vías respiratorias las afectadas por la proliferación de células anormales. También pueden verse afectadas la tráquea o la pleura.

Tipos de cáncer de pulmón

Se hace una división en dos tipos generales de cáncer de pulmón. Esta clasificación inicial responde a diferentes tipos de tratamiento.

  • Cáncer de pulmón de células pequeñas o microcítico (CPCP o CPM). Es el cáncer de pulmón menos común, supone alrededor del 15%. Está fuertemente relacionado con el hábito tabáquico. Se caracteriza por tener un rápido crecimiento y diseminación. Debido a ello, rara vez se trata con cirugía. Suele emplearse la quimioterapia, sola o con radioterapia. Ver tratamientos
  • Cáncer de pulmón de células no pequeñas o no microcítico (CPCNP o CPNM). EEs el tipo de cáncer más común. A su vez, este tipo de cáncer se compone de otros subtipos cuyos tipos de tratamiento son similares. Ver tratamientos
    • Adenocarcinoma. Se origina normalmente en células que generan mucosa, sobre todo de la parte periférica del pulmón. Afecta tanto a personas fumadoras como no fumadoras, jóvenes y más frecuente en mujeres que en hombres. Hay un tipo llamado adenocarcinoma in situ que se encuentra solo en las capas superiores de las vías respiratorias y suele tener un pronóstico favorable.
    • Carcinoma de células escamosas. Se originan en las células planas (de ahí su nombre) que recubren el interior de las vías respiratorias. Suele estar relacionado con el hábito tabáquico. Por lo general se encuentra cerca de las vías respiratorias principales como son los bronquios, es decir en la parte central del pulmón.
    • Carcinoma de células grandes o carcinoma indiferenciado. Puede aparecer en cualquier parte del pulmón y, al igual que el cáncer de pulmón microcítico, tiende a crecer y propagarse de forma rápida.
    • Carcinoma adenoescamoso. Es un tipo de cáncer menos frecuente. Es la combinación del adenocarcinoma y el carcinoma de células escamosas. Suele ser muy agresivo.

Tumores neuroendocrinos

Se trata de la proliferación tumoral de células del sistema neuroendocrino que pueden encontrarse en diferentes órganos, entre ellos los pulmones. Pueden ser de varios tipos:

  • Carcinoides típicos. No suelen estar relacionados con el hábito tabáquico. Crecen de manera muy lenta y rara vez se diseminan a otros órganos. Son más comunes que los anteriores.
  • Carcinoides atípicos. Crecen y se diseminan de forma moderadamente rápida. Son poco comunes.
  • Carcinomas de células pequeñas, anteriormente llamados CPCP o CPM. Abarcan un área muy grande del tejido, por lo que la opción quirúrgica no suele ser la indicada. Tienen una alta agresividad.
  • Carcinomas neuroendocrinos de células grandes. Son similares a los de células pequeñas pero sus células son marcadamente más grandes. Presenta una alta agresividad.

Algunos tumores carcinoides pueden generar sustancias similares a las hormonas, por lo que pueden tener síntomas relacionados con ellas.

Mesotelioma pleural maligno

El mesotelio es un fino tejido que recubre muchos de los órganos de nuestro cuerpo, en el caso de los pulmones es conocido como pleura. El mesotelioma no es un cáncer de pulmón en sí mismo, sino que es la proliferación de las células cancerosas en este tejido pleural, pero puede afectar a estos órganos o dar pie a confundir los síntomas con los del cáncer de pulmón.

Grado de diferenciación

Las células cancerosas pueden parecerse o no a las células originales de las cuales se han originado. Esto se determina en base a la comparación de sus funciones entre las originales y las alteradas. Según el nivel de semejanza, los tumores pueden ser:

  • Bien diferenciados: cuando son parecidas a las células originales. Tienden a crecer y diseminarse más lentamente.
  • Moderadamente diferenciados: cuando conservan sólo algunas de las funciones de las células originales.
  • Pobremente diferenciados: cuando han perdido la semejanza con las células originales. Suelen crecer y diseminarse muy rápidamente.

Tipo de invasión

El cáncer puede acercarse a vasos sanguíneos y/o linfáticos con el riesgo de poder diseminarse rápidamente a otros órganos. Dependiendo de los vasos a los que se extienda, puede hablarse de:

  • Invasión vascular.
  • Invasión linfática.

Tipos de propagación o metástasis

Como se ha mencionado, los cánceres pueden diseminarse a otros órganos del cuerpo. Lo pueden hacer de las siguientes maneras:

  • A través de tejidos. Extendiéndose hacia tejidos cercanos a su origen.
  • A través del sistema linfático. Al invadir los vasos linfáticos puede diseminarse a través de ellos.
  • A través de la sangre. Al invadir los vasos sanguíneos y entrar en el torrente sanguíneo.

Etapas del cáncer de pulmón

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Como venimos comentando, el cáncer puede crecer, infiltrar tejidos cercanos, alcanzar los vasos sanguíneos o linfáticos y diseminarse a otros órganos, produciendo las llamadas metástasis. Por ello, para saber en qué situación de extensión se encuentra la enfermedad, se han establecido una serie de categorías dependiendo de los factores mencionados.

  • T: El tumor primario está localizado en su área de origen.
  • N: El tumor se ha propagado a los nódulos linfáticos cercanos.
  • M: El tumor se encuentra en fase metastásica, habiéndose diseminado a otros órganos

Las dos primeras categorías puede determinarlas un profesional de anatomía patológica. En ese caso, la nomenclatura va precedida por una «p» como en pT o pN. La presencia de metástasis requiere de la realización de tomografías computarizadas o resonancias magnéticas entre otros métodos.

Según lo avanzada que esté cada una de las fases o estadios, se las provee con una numeración de I a IV, siendo los números más altos significativos de etapas más avanzadas.

Esta nomenclatura es regularmente utilizada en casos de cáncer de pulmón no microcítico (CPNM), pero no suele aplicarse en los de células pequeñas (CPM) (En éstos se habla más a menudo de enfermedad localizada o enfermedad diseminada).

Mutaciones

A menudo, las células de cáncer de pulmón no microcítico presentan una serie de mutaciones genéticas que les permiten sintetizar unas proteínas que intervienen intensificando la reproducción celular y, por lo tanto, el crecimiento y la diseminación del tumor.

Las mutaciones más frecuentes reciben los nombres de:

  • EGFR
  • ALK
  • ROS-1
  • K-RAS
  • BRAF
  • RET
  • MET
  • HER-2
  • NRTK

Ver biomarcadores

Las personas pacientes con cánceres que presentan estas mutaciones pueden recibir tratamientos específicos que son inhibidores de estas mutaciones. Estas terapias dirigidas suelen ser menos tóxicas que otras terapias. Ver tratamientos

¿Qué es la Proteína PD-L1?

Proteína PD-1

El sistema inmunológico humano está preparado para proteger nuestro cuerpo frente a agentes malignos, ya sean tanto invasores del exterior como de nuestro propio organismo. En el caso del cáncer, las células cancerosas están provistas en sus superficies con unas proteínas (entre ellas la PD-L1) que se encargan de bloquear los receptores de los linfocitos T del sistema inmunitario. Con ello consiguen no ser reconocidas como malignas por nuestros anticuerpos.

Diagnosticar este tipo de proteínas en el tumor puede condicionar el tratamiento de la persona paciente con inmunoterapia, una terapia que activa el sistema inmunitario para que este mismo combata el cáncer. Ver tratamientos