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- El informe ‘Cáncer de Pulmón y Salud Mental en España’, una iniciativa de LuCE, subraya la elevada carga emocional asociada a esta enfermedad para las personas diagnosticadas y su entorno cercano
Más del 60%, concretamente un 66,4%, de las personas afectadas de cáncer de pulmón en España afirma haber experimentado un impacto negativo del cáncer de pulmón en su salud mental, una cifra superior a la media europea (61,2 %). Este es un de los datos obtenido entre las personas encuestadas para el informe ‘Cáncer de Pulmón y Salud Mental en España’, una iniciativa de Lung Cancer Europe (LuCE).
Tras el lanzamiento el pasado otoño del 10º informe de LuCE “Cáncer de pulmón y salud mental. Experiencias de personas afectadas de cáncer de pulmón en Europa”, este estudio, que cuenta con la colaboración en España de la Asociación Española de Afectados de Cáncer de Pulmón (AEACaP) y Fundación MÁS QUE IDEAS, pone de relieve aquello que ya se subrayó en el informe a nivel europeo: la elevada carga emocional asociada a esta enfermedad de las personas diagnosticadas y su entorno más cercano.
Además, manifiesta la necesidad de reforzar el apoyo psicosocial en el sistema sanitario a las personas afectadas pues dos de cada tres experimentan un impacto negativo en su bienestar psicológico.
Impacto emocional y vulnerabilidad psicológica
Por otra parte, cabe destacar que el miedo y la tristeza son las emociones predominantes que han afirmado sentir, pues el 88,8 % de las personas participantes ha manifestado miedo a que el tratamiento no funcione o a la progresión de la enfermedad. En este sentido, el 97,6 % de las personas han indicado haber afrontado repercusiones emocionales difíciles de manejar. Además, 9 de cada 10 reconocen que estas han afectado a su vida diaria desde el diagnóstico.
El informe evidencia una alta vulnerabilidad emocional entre las personas afectadas. Casi la mitad (45,8 %) ha reportado tristeza extrema, el 29,9 % se ha sentido atrapado/a y el 27,1 % ha experimentado sentimientos persistentes de desesperanza. La ansiedad (36,1 %) o los problemas para dormir (33,6 %) también han sido señalados como parte de esas dificultades.
Falta de preparación y barreras en el acceso al apoyo
A pesar de la magnitud del impacto emocional, el 40,8 % de las personas encuestadas ha reconocido no sentirse preparada para gestionar estas dificultades y persiste cierta resistencia a buscar ayuda profesional, pues solo el 63,3 % ha afirmado estar dispuesto/a a hacerlo.
El informe también señala la falta de acompañamiento del sistema sanitario, ya que el 48,6 % de las personas participantes ha manifestado que no había recibido apoyo emocional adecuado por parte de su equipo médico, mientras que el 66,4 % ha aseverado que no ha recibido información sobre asociaciones de pacientes o recursos de apoyo.
Reforzar la atención psicosocial, una prioridad
Con estos resultados, cabe subrayar la necesidad de integrar el apoyo en salud mental como parte esencial del abordaje del cáncer de pulmón, una idea que comparten las personas encuestadas, quienes han identifcado como principales medidas de mejora el acceso a información clara sobre la enfermedad y los tratamientos (61,1 %), el acceso a servicios de salud mental (50 %) y una mejor comunicación con el personal sanitario (48,2 %).
Asimismo, han subrayado la importancia del acompañamiento entre iguales, el apoyo social y la promoción de estilos de vida saludables como herramientas clave para mejorar el bienestar emocional.

